Cuando de evaluar herramientas se trata

 

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Hoy en día, como arquitectos / analistas / desarrolladores de software disponemos de un sinfín de recursos en el mercado. Desde componentes de interfaz de usuario (tanto Windows como Web), librerías de clases que extienden las capacidades del ya poderoso Framework, generadores de código que nos prometen reducir las tareas repetitivas en la construcción de aplicaciones, herramientas para aumentar nuestra productividad, etc.

En muchas ocasiones usar estos recursos adecuadamente puede reportarnos ventajas, como por ejemplo conseguir una interfaz de usuario más atractiva, extender la funcionalidad en nuestra aplicación, reducir el tiempo de desarrollo o simplemente mejorar nuestra organización. Y por otro lado, usarlos incorrectamente puede ser origen de muchos males, desde dependencia de terceras partes, pérdida de control y de performance, hasta agujeros en la seguridad de nuestro código.

Durante años he ido cambiando mi perspectiva sobre el uso de estas herramientas, he tenido temporadas en las que los defendido su uso y otras en las que bajo ningún concepto entraban a formar parte de mis proyectos (supongo que todos pasamos por etapas más o menos puristas :-D), pero creo que como casi todo en esta vida lo mejor es un término medio.

Si conocemos las herramientas que tenemos alrededor y sabemos cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada una de ellas, si somos capaces de usarlos correctamente para agregar valor añadido en nuestras aplicaciones (jamás usarlos de forma indiscriminada), y si disponemos de los recursos económicos suficientes para acceder a ellos, puede ser interesante incorporarlos a nuestro banco de herramientas de trabajo.

Por lo tanto es muy importante estar bien informado de lo que nos ofrece el mercado, lo cual no es tarea nada sencilla. Existen cientos de miles de componentes en el mercado, e intentar conocerlos todos puede convertirse en una tarea titánica, capaz de desanimar a más de uno.

Desde mi perspectiva, como MVP tenemos acceso a muchas de estas herramientas gracias al programa de licencias NFR (not for resale) para MVPs, en el que muchos fabricantes nos proporcionan acceso a sus componentes para recibir a cambio feedback por nuestra parte. Mediante este trato quid-pro-quo ambos salimos beneficiados, ya que el colectivo MVP tenemos acceso gratuito a multitud de herramientas, y los fabricantes reciben a cambio dos cosas: Feedback i Publicidad.

Este Feedback es importante, porque como colectivo se nos respeta. Un MVP es un profesional INDEPENDIENTE especialista en tecnología de Microsoft, pero precisamente por ser independientes no nos casamos con nadie (o por lo menos no deberíamos). Que utilizo productos de Microsoft? Pues eso es ni más ni menos porque a día de hoy son los productos que me proporcionan más valor añadido como profesional. Evidentemente, el entorno también cuenta, y si desarrollo software quiero que sea compatible con la mayor plataforma posible, así que también es un factor a tener en cuenta. De este modo, cuando se envía feedback de un producto, ese feedback no está condicionado, y precisamente por eso es valorado.

También reciben a cambio publicidad indirecta, ya que en ocasiones, en los foros o grupos de noticias alguien nos pregunta por algún tipo de componente o nos pide consejo sobre alguna herramienta. De modo que si alguna herramienta de las que hemos probado nos ha dejado buen sabor de boca la recomendamos. En una ocasión un responsable de relaciones públicas de una importante empresa de componentes, me dijo lo mucho que valoraban una opinión o comentario positivo por parte del colectivo MVP. En palabras suyas “Un comentario de un MVP en un foro público es nuestra mejor publicidad”.

Esto hace que tenga que ser un poco cuidadoso, no quiero que nadie piense que cuando recomiendo algo lo hago basado en que me han regalado un producto, o me han mandado un jamón por navidad 😛

No se trata de eso, es algo tan simple como que he podido acceder a probar esta herramienta y me ha gustado. Y por este motivo la recomendaré a quién me lo pregunte. Y que conste que mi opinión es algo totalmente personal, basado en mi propia experiencia… Jamás voy a recomendar una herramienta que no haya probado personalmente y que no me haya gustado.

Aclarado esto, en los próximos días voy a escribir una serie de posts en los que voy a ir comentando una serie de herramientas. No van a ser todas las que he probado puesto que no terminaría nunca, pero si voy a ir comentando aquellas que me han dejado un mejor sabor de boca.

** crossposting desde el blog de Lluís Franco en geeks.ms **

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