Una cura de humildad…

universo¿Quien nunca se ha sentido sobrecogido por la inmensidad del universo?

Yo si. Desde que tengo uso de razón siempre me ha gustado todo lo relacionado con el universo, desde la astronomía hasta la física, y despierta constantemente en mí lo que entre los lectores de ciencia ficción llamamos “el efecto maravilla”.

Este efecto tiene la virtud de volver a maravillarte como un niño, ¿cuando perdimos la capacidad de asombrarnos como niños y disfrutar con ello? Ese mirar embobado, esa pasión y esa chispa en los ojos. Creo que al volvernos adultos ganamos muchas cosas, pero también perdemos algo en el camino…

Tal vez por eso siempre he sido un lector compulsivo de ciencia ficción, aunque no tanto como mis amigos Rafa o Ricard (aunque tampoco tengo tanto tiempo libre como ellos, sig!). Y por el mismo motivo siempre me he decantado por las ciencias y la tecnología, aunque casi siempre de la mano con un componente de ficción o fantasía. Creo que debo haber leído tantas veces el Silmarillion y LOTR como Dune o Hyperion.

Sólo lamento algunas veces que mi intelecto no esté a la altura de mi curiosidad, ya que hay muchos conceptos (sobre todo de física cuántica) que escapan a mi pobre comprensión, y esto hace que muchas veces al terminar un libro del maestro Stephen Hawking acabo pensando “caray! Él debe hacer escrito el libro pensando en cómo esplicarselo a un niño, y pobre de mí apenas alcanzo a comprender el 50% de lo que dice”. Sin embargo esto no me desanima, más bien al contrario, me siento como un niño que ha presenciado un buen número de magia.

Para aquellos que también os apasione os dejo un par de cosas:

1 -Esta frase del célebre Gareth Wynn-Williams en `The fullness of space’:

“Una idea de la inmensidad del universo la podemos conseguir al considerar un modelo en el cual la escala ha sido reducida por un factor de 1.000 millones. En este modelo la Tierra tiene el tamaño de una uva. La Luna podría parecerse a una semilla de uva a 40 cm, mientras que el Sol sería una esfera de 1,4 metros de diámetro a 150 metros de distancia. Neptuno estaría a mas de 4 Km de distancia. En esta escala mil millonaria, la estrella más próxima estaría a una distancia de 40.000 Km – más que el perímetro real de la Tierra. Uno tendría que recorrer aun 5.000 veces esa distancia para alcanzar el centro de la Vía Láctea, 80 veces más, para alcanzar la galaxia espiral más cercana, y otros varios miles de veces más para alcanzar los limites del universo conocido.”

2 – La imagen de la izquierda (pulsa sobre ella para verla en su tamaño original), que me ha pasado hoy el amigo Valeriano. Creo que sobran las palabras, ver lo realmente pequeño que es, ya no nuestro sol sino todo nuestro sistema solar al lado de algunas estrellas gigantescas hace estremecer. Y eso que todas las que podemos ‘medir’ están dentro de nuestra galaxia… no quiero pensar lo que podemos encontrar ahí fuera.

Una auténtica lección de humildad, y algo que deberíamos mirar de vez en cuando. Para redescubrirnos a nosotros mismos.

Saludos desde Andorra,

2 thoughts on “Una cura de humildad…

  1. 100% de acuerdo! Ojala todo el mundo se sienta así de vez en cuando.
    Por cierto ¿puede recomendarme algun libro secillo de Stephen Hawking?

    Regards from UK!

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