Visual Studio debería ser gratis

Ya hace unos años (cerca de 2003) que vengo sosteniendo la postura del título. La enuncio no sostenida con un argumento irrefutable o “hard data” (datos duros, números en concreto en mano), sino basada en experiencia y algunas ideas de lo que podría hacer Microsoft para posicionarse entre los desarrolladores de software.

Quien quiera que haya trabajado con las versiones de Visual Studio, sabe que es una excelente herramienta, con muy buena experiencia de usuario, con todo integrado (conexiones de datos, diseñadores varios, etc…). En el 2003, Eclipse todavía no había llegado a ese nivel, pero se acercaba. El problema con Eclipse es que es “todo es un plugin” y cuando voy a una empresa, consultora, cada equipo tiene un Eclipse distinto: con los plugins que necesita para cada proyecto. En cambio, Visual Studio, al ser “armado” por una empresa, ha permitido que la necesidad de plugins adicionales sea relativamente baja.

Microsoft, como empresa, comenzó implementando un intérprete Basic para la ya mítica Altair del MITS de Ed Roberts (curiosidad: ¿saben por qué se llamaba Altair? Roberts buscaba un nombre para su máquina, estaba pensando en su casa, le pregunta al hijo, que miraba televisión: ¿dónde va hoy la Enterprise de Star Trek? “A Altair”). (la imagen de este artículo la tomé de la página de la Wikipedia sobre Altair BASIC).

Luego, por muchos años, los ingresos de Microsoft fueron por implementar y vender versiones de intérprete Basic para distintas máquinas (estuvo a punto de “perecer” porque una empresa compró a MITS y les hizo juicio, porque reclamaba para sí todo el trabajo derivado de Basic, pero Microsoft ganó el juicio). Con el tiempo se fue diversificando. Por ejemplo, llegó a arreglos con Lattice para vender y adaptar su compilador C. Pero todos sabemos que el real despegue de Microsoft ha sido con la aparición del DOS, gracias a la colaboración con IBM.

En los ochenta, las mejoras herramientas de desarrollo para PC venían de Borland. Recuerdo que hacia fines de los ochenta, Borland llegó a vender un Turbo C++ a 100 dólares, un precio más que accesible. A principios de los noventa, Microsoft Access llegó acá a un  precio similar. Pero ahí vino una dispersión: comenzaron a aparecer las versiones “normales”, Professional, Architect de las herramientas (no recuerdo quien fue el primero en poner eso, si Borland, Microsoft u otro). Microsoft siguió teniendo la mayor parte de los ingresos por la venta del sistema operativo, y otros productos, como Office, sistemas operativos servidores, y notablemente, juegos (en un tiempo en los noventas, los mayores ingresos de Microsoft en Argentina, fueron los juegos; claro que habría que sopersar eso con la copia ilegal de software de desarrollo que habría en esos tiempos).

En la segunda mitad de los noventas, aparece Java: uno podía desarrollar con un JDK gratuito, las IDEs de desarrollo todavía no eran gratuitas, y menos abiertas. Java y Sun atacaron un sector del mercado que va más allá de las PC: el mercado corporativo. Como reacción, para no quedar afuera de ese mercado (seguramente hubo otras causas), Microsoft abandona sus herramientas de desarrollo, y COM+, para reinventarse a sí misma (por lo menos en el ámbito de herramientas y frameworks de desarrollo), y salir a .NET (que inicialmente fue vendido como la solución de web services, el standard emergente de la mano de Microsoft e IBM (noten que Sun se resistió a subirse al vagón de web services por años)).

Microsoft pasó de ser una empresa admirada por los desarrolladores en los ochenta, a ser una empresa resistida en varios ámbitos de programación. Daría para toda una serie de post para discutir cómo pasó eso. Pero la realidad es ésta: Microsoft, para seguir alimentando todo lo que hace y vende, necesita de la comunidad de desarrolladores. Los necesita para vender desde sistema operativos, SQL Server, aplicaciones mobile, y posicionar Windows Phone 7, y set-top-box de PC. Los sigue necesitando para llegar a estar en el mercado de las “tres pantallas”: la PC, el teléfono y la TV. Los necesita para ser elegida en las empresas (PyMEs y corporaciones) como proveedor de sistema operativo, servidor de base de datos, soluciones de directorio, etc. Y los necesita para que sus ofertas cloud, Azure y S+S (prefiero SaaS) tengan algo de contenido: de nada sirven todos los datacenters del mundo, sin aplicaciones que solucionen problemas a las empresas consumidoras finales.

Vean cómo en este siglo, IBM potencia Eclipse, y su “Eclipse comercial”, el WebSphere, languidece. Vean cómo Sun, de nuevo en este siglo, trata de sacar tajada de su Netbeans (comprado en los noventa a una compañía europea), lo abre, deja aparte una versión con precio, y esta última tambié va pasando al recuerdo.

Los desarrolladores, de Java o de .NET, son los que ayudan en la aceptación de las tecnologías. Son, diríamos, “socios” de Oracle, IBM, Sun, y Microsoft.

Hoy, y desde hace unos años (creo que como reacción a las movidas Eclipse, Netbeans y al análisis de la realidad), Microsoft tiene versiones Express de sus productos de desarrollo. Pero tiene también una serie de iniciativas para hacer que estudiantes de varios paises, accedan a sus productos “full”. Reconoce, claramente, que es necesario “evangelizar” sobre sus productos de desarrollo. De hecho hay toda una división dedicada a eso.

Pero esa oferta a estudiantes, costó un montón de esfuerzo para implementarse. Y sólo llega a estudiantes. He incluso la recepción es “con pinzas”: parece transmitir, a un desarrollador: “esto es gratis, pero despues vas a tener que pagar, y por cada escritorio de desarrollo, eh!”.

Eclipse llega a todo el mundo. Y NO TRANSMITE ESO.

Aagrego: si hasta Larry Ellison (si, Larry, el que maneja aviones de combate, gana la copa America, y no deja un centavo que pase por ahí sin que lo persiga) tiene un Oracle para desarrollo de libre bajada.

Vean que no es un tema a discutir en el ámbito racional: si fuéramos vulcanos, comprenderíamos que el costo de las herramientas de desarrollo se amortizarían con nuestro primeros trabajos serios, y un estudiante tomaría la oportunidad ofrecida como una forma de llegar a eso. Pero, por lo que veo, el mensaje que llega es otro: “no hay almuerzo gratis, de alguna forma esto lo voy a tener que pagar, mientras en otras plataformas no me pasa esto”.

De aquí mi propuesta: Microsoft debería ofrecer todos sus productos de desarrollo, gratuitamente.

Esa es una movida de pensar “out-of-the-box”. Una movida que ayudaría a hacer la adopción de sus otros productos apenas un trámite. El costo de los servidores, sistemas operativos, otros productos, licencias para dispositivos móviles, aplicaciones de juegos, seguiría siendo pagado por el mercado consumer y las empresas. Pero ese grito de Ballmer “Developers, developers, developers”, debería traducirse en una frase más simple:

“Visual Studio, download here”.

¿Opiniones?

Nos leemos!

Angel “Java” Lopez
http://www.ajlopez.com
http://twitter.com/ajlopez

This entry was posted in 1389, 3463. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>