Viernes 16/12/2005

** Hoy dedicamos la sección ‘Por fin es viernes’ a Joan (el hombre sin apodo) **


En un vuelo un hombre y una mujer están sentados uno al lado del otro. La mujer estornuda y se estremece violentamente. Saca un pañuelo, se limpia con delicadeza y le pide disculpas a su desconocido compañero de asiento.


El hombre con una sonrisa le dice “no es nada”, y continuó con su lectura.

Pasados unos pocos minutos el hombre es sorprendido por un nuevo estornudo de su vecina de asiento, seguido de un fuerte temblor con escalofríos. Saca un pañuelo, se limpia cuidadosamente la nariz, y se disculpa nuevamente.


El hombre está ahora más intrigado por el curioso estremecimiento de su compañera de vuelo, al estornudar. Acepta las disculpas con un gesto sonriente y continúa con la lectura.

A los pocos minutos se repite la misma escena, la mujer estornuda de nuevo, sufre un fuerte estremecimiento, escalofríos, temblores, que asustan al caballero, pensando que podía ser un ataque de epilepsia. La mujer se calma, saca su pañuelo, se limpia cuidadosamente la nariz y vuelve a disculparse.


El hombre ya no puede contener la curiosidad, y le dice a la mujer:

– Tres veces ha estornudado, con fuertes escalofríos y temblores. ¿Sufre de algún tipo raro de alergia?.

La mujer contesta:


– Discúlpeme si lo he molestado. Sufro de una rara enfermedad que provoca que cada vez que estornudo, tenga un orgasmo.

El hombre, con cierta vergüenza pero aún curioso, dice:


– Nunca había escuchado de algo así. ¿Y que toma para su rara enfermedad?

La mujer lo mira sonriente y le contesta:


– ¡¡¡ LE PONGO PIMIENTA AL PAÑUELO !!!



Una profesora universitaria estaba acabando de dar las últimas informaciones a sus alumnos sobre el examen final que harían  al día siguiente. Terminó diciendo que no habría excusas para quien no acudiese al examen, a menos que se tratase de un accidente grave, enfermedad o muerte de algún pariente próximo.


Un gracioso que estaba sentado al fondo de la clase preguntó con ese típico aire de cinismo:


– “De entre esos motivos justificantes… ¿podemos incluir el de extremo cansancio por actividad sexual?”


La clase explotó de risas mientras que la profesora aguardaba pacientemente a que todos se callasen. Entonces ella miró al payaso y le respondió:


– “Eso no es un motivo justificativo. Como la prueba será tipo test usted puede venir y escribir con la otra mano… , o puede usted contestar de pie, si es que no puede sentarse.”



Un periodista llega a un paraje montañoso para hacer un reportaje sobre la vida del lugar. Aborda uno de los aldeanos y le dice:


– Por favor, cuénteme algo anecdótico de esta región.

El aldeano comienza:


– Una vez se perdió una cabra de nuestro rebaño, y como es la costumbre, nos reunimos todos los de la aldea, bebimos todas las botellas de vino y salimos juntos a buscarla al monte. Cuando la encontramos, como es la costumbre, volvimos a beber y uno por uno hizo sexo con la cabra…


El periodista interrumpe:

– Oiga, este reportaje será publico. Mire, mejor me cuenta algo alegre de la región.


– Bien, una vez se perdió en el monte la mujer de un vecino y, como es la costumbre, todos bebimos y salimos en su búsqueda. Al encontrarla, como es la costumbre, bebimos y cada uno hizo sexo con ella.


El periodista no soportó más y con el fin de evadir ese tema, le dijo al aldeano:


– Mire, mejor cuénteme algo triste.


El aldeano, limpiándose una lágrima que comenzaba a salir de sus ojos, continuó:


– Una vez yo me perdí en el monte…



Una pareja de casados estaban invitados a una fiesta de disfraces, pero a ella le dolía muchísimo la cabeza y entonces le dijo al marido que fuera solo. El protestó, pero ella le dijo que se iba a tomar una aspirina y que se iba a ir a la cama, que no había necesidad que se quedara en la casa.


Así que el marido se puso el disfraz y se fue. La mujer , después de dormir una hora, se despertó bien, sin dolor. Como era temprano, decidió ir a la fiesta. Como el marido no sabia cual era su disfraz, ella pensó que seria divertido observar como actuaba cuando estaba solo. Ella llegó a la fiesta y enseguida vio al marido bailando en la pista con cada chica con la que se cruzaba, tocando un poco por acá y tirando besitos por allá. La mujer se le acercó y empezó a seducirlo.


El dejó a la mujer con la que estaba y se dedicó a la recién llegada (su mujer). Ella lo dejó avanzar todo lo que quisiera. En un momento le susurró una proposición en el oído y ella la aceptó.!


Salieron, entraron a uno de los autos y tuvieron sexo de todas las maneras y posiciones: oral, anal y por todos lados. Antes de
desenmascararse, a medianoche ella se escabulló, se fue a su casa, se quitó el disfraz y se metió en la cama, preguntándose qué clase de explicación le iba a dar su marido.


Cuando él entró, ella estaba sentada en la cama (satisfecha), leyendo.

*¿Como te fue ? – le preguntó. *


Bueno, lo de siempre – dijo, Ya sabes que no la paso bien cuando no estoy contigo.


* Bailaste mucho ? *


Ni un sola pieza. Cuando llegué me encontré con Federico, Jorge, Alejo, John y otros, así que nos fuimos para el segundo piso y jugamos cartas toda la noche. Lo que no me vas a poder creer es lo que le pasó al tipo al que le presté mi disfraz..!!!!



Palabra de Dios
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¿Se debe hacer todo lo que dice la Biblia?

Laura Schlessinger es una conocida locutora de radio de los Estados Unidos que tiene un programa en el que da consejos en directo a los oyentes que llaman por teléfono.

Recientemente saltó la polémica (y más cuando se mezclan temas de religión y homosexualidad, donde cada persona interpreta lo que dice Dios y la Biblia de una manera distinta) cuando la presentadora atacó a los homosexuales.

Esta locutora ha dicho recientemente que la homosexualidad es una abominación, ya que así lo indica la Biblia en el Levítico, versículos 18:22, y por tanto no puede ser consentida bajo ninguna circunstancia.

Lo que a continuación transcribimos es una carta abierta dirigida a la Dra. Laura, escrita por un residente en los Estados Unidos, que ha sido hecha pública en Internet:

“Querida Dra. Laura: Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios.

Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible.

Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan sólo a recordarle que el Levítico, en sus versículos18:22, establece claramente que la homosexualidad es una abominación.

De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto a algunas otras leyes bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:


a) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como indica el Éxodo, 21:7.

En los tiempos que vivimos, ¿qué precio piensa que sería el más adecuado?

b) El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas.

Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?

c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su período de impureza menstrual (Lev 5:19-24).

El problema que se me plantea es el siguiente: ¿Cómo puedo saber si lo están o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.

d) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el sábado. El Éxodo 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte.

¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?

e) En el Levítico 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer.

¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?

f) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el levítico, 19:27.

¿Cómo han de morir?

g) Sé, gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro.

Aún así, ¿Puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?

h) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster).

Él, además, se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? Lev 24:10-16).

¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14).

Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así que confío plenamente en su ayuda.


Gracias, de nuevo, por recordarnos que la palabra de Dios es eterna e inmutable.
 


Buen fin de semana a todos,

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