Viernes 19/05/2006

Un abogado y una rubia están en asientos contiguos,
durante un largo vuelo de Los Angeles a Nueva York…


El abogado pregunta a la rubia si le gustaría jugar un
juego muy entretenido. Ella esta cansada, solo quiere una
siesta, declina amablemente la oferta y se da vuelta hacia
la ventanilla buscando tranquilidad.
El abogado insiste:
– El juego es realmente fácil y muy entretenido, Yo te
hago una pregunta, y si tu no sabes la respuesta, me
pagas; luego me preguntas tu, y si no se la respuesta me
toca pagar.
Una vez mas, ella declina la oferta diplomáticamente e
intenta conciliar el sueño. El terco abogado imagina que
puede ganarle muy fácilmente, y mejora la oferta:
– Esta bien, que tal si tu me pagas solo 5 dolares, pero
si yo no se la respuesta, te pago 500 dolares?.
Temiendo que el tormento no tenga fin y seducida por la
ventaja ofrecida, la rubia acepta finalmente. El abogado
hace la primera pregunta:
– Cual es la distancia entre la tierra y la luna ?.
La rubia no dice nada, mete la mano en el bolsillo, saca
un billete de 5 dólares y se lo pasa al abogado.
Y ahora es el turno de la rubia, pregunta al abogado:
– Que sube una montaña con tres piernas, y baja de vuelta
con cuatro?
El abogado la mira absolutamente perplejo. Saca su
computadora portatil y busca en todas sus referencias.
Salta al Airphone con su módem y rastrea por todo
Internet, e incluso en la Biblioteca del Congreso.
Frustrado y furioso, envía e-mails a todos los colegas y
amigos. Todo es en vano… Luego de mas de una hora
buscando alguna posible respuesta, se da por vencido.
Despierta a la rubia y le entrega un billete de 500
dólares.
La rubia toma suavemente el billete, lo guarda, y se da
vuelta para seguir durmiendo.
El abogado, que esta realmente indignado, le pregunta:
– Bien, ¿cual era la respuesta ?
Nuevamente sin decir palabra, la rubia mete la mano en el
bolsillo, le da un billete de 5 al abogado, y cierra los
ojos para dormir.
 





Jesucristo estaba realizando uno de sus habituales paseos por el cielo,
cuando de repente se cruza con un hombre de largas barbas, vestido con una
túnica, con un rostro venerable. Y Jesús, mirándolo con una mezclade emoción
y sorpresa, le dice:
– Perdone, buen hombre. Yo a usted le conozco de algo… Usted en la otra
vida…
– Yo hace muchos años que ya no estoy en la otra vida. En la tierra era
carpintero y tuve un hijo que se hizo muy famoso en toda la humanidad.
Al oir estas palabras, Jesús abraza al venerable anciano y gita:
– ¡Padre!
– ¡Padre!
A lo que el viejo replica:
– ¡Pinocho!





Algunas colaboraciones:


Con un par (Jose):
http://www.youtube.com/watch?v=SbY0Jh9_RJ8


Neo vs. Robocop:
http://www.youtube.com/watch?v=lGG8BKYqiiw


Buen weekend!

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